31 de Octubre, 2009

LAS CANTATAS DE BACH .

Por IGNACIOAL - 31 de Octubre, 2009, 22:02, Categoría: JOHANN SEBASTIÁN BACH .


LAS CANTATAS DE BACH

 

Reconocido intérprete. La pericia muy pronto alcanzada en las distintas ramas de la interpretación musical (clavicémbalo, órgano, violín, dirección coral) no tardó en procurarle colocaciones adecuadas. Tras el período de Lüneburg, Bach estuvo durante algunos meses de 1703 en Weimar como violinista y, en el verano de este mismo año, pasó a Arnstadt en calidad de organista de la "Nueva Iglesia", cargo que desempeñó hasta 1707. Ese año aceptó el puesto de organista de la iglesia de San Blas, en Mühlhausen, donde se ocupó también de música vocal; allí cuidó, además, de la restauración del órgano, reformó el coro y la orquesta e inició la actividad docente. En la imagen, Bach tocando el órgano.
http://www.biografiasyvidas.com/monografia/bach/fotos3.htm

Como es sabido, la cantata es una composición profana o religiosa para ser cantada a una o varias voces con acompañamiento instrumental. Es un producto típico de la música barroca, de la cual sintetiza los principales caracteres, a saber: las concepciones provenientes de la edad de oro del contrapunto, incluidos sus orígenes medievales, y simultáneamente todas las formas usadas y todos los procedimientos practicados en Europa desde comienzos del siglo XVII.

Originalmente la cantata era una serie de movimientos de carácter profano. En Alemania, esta forma primitiva de cantata no tuvo resonancia, y fue preciso que se fusionara con un género de música religiosa evangélica para que adquiriera, en la segunda mitad del siglo XVII, una enorme popularidad. Esa "cantata religiosa en estilo antiguo", permitió a los músicos de iglesia protestantes participar personalmente en la interpretación de las palabras bíblicas. Poco más tarde, a comienzos del siglo XVIII, la cantata evangélica adopto también dos formas de origen operístico: el "recitativo" y el "aria" Nace entonces la "cantata religiosa en estilo nuevo", cuyo maestro soberano iba a ser Bach.

Escribió Bach sus primeras cantatas hacia 1707, pero en su gran mayoría datan del lapso de 27 años que vivió en Leipzig. Desde su llegada a esta ciudad en 1723 como cantor de Santo Tomas, debió organizar los programas de música religiosa ejecutada en todas las iglesias de la ciudad, salvo una, la de la Universidad. Cada domingo y día de fiesta una nueva cantata debía ser interpretada, y la composición de casi todas ellas estaba a cargo de Bach. A esta obligación, en ocasiones abrumadora, debemos la suma de sus cantatas religiosas.

Según sus primeros biógrafos, Bach compuso cinco ciclos completos de cantatas destinadas a ilustrar 50 domingos y 9 fiestas por año, o sea un total de casi 300 cantatas. De estas solo se conservan cerca de 200. Con pocas excepciones son cantatas religiosas y están destinadas al culto luterano. Los textos, en alemán, son una mezcla de versículos bíblicos, de estrofas de ese tipo de himnos que floreció en Alemania con la Reforma, y de paráfrasis líricas de diverso origen. Generalmente la cantata bachiana se compone de pocos trozos -- 4 o 5 en termino medio-- en donde varias formas musicales se combinan y suceden de modos diferentes. Una de ellas es el coral, donde suelen utilizarse melodías litúrgicas populares del protestantismo, que Bach elabora de modo personal y diverso.

En cuanto a la numeración, es sabido que no guarda relación alguna con su orden cronológico. Por ejemplo, la No. 1 es de 1725 y la 199 de unos 11 años atrás. Tampoco el orden cronológico puede establecerse con absoluta precisión. (El Manual no incluye textos sobre las cantatas 15, 53, 141, 142 y 160 porque se ha establecido que no fueron compuestas por Bach).

En Mühlhausen, centro musical de Turingia a donde llega en 1707 para ocupar el puesto de organista de San Blas, el joven Bach compone sus primeras cantatas. Su ardiente deseo de renovar la música religiosa, que había estado dormido durante años, se despierta con fuerza irresistible. Ello se refleja en la música exuberante de esas cantatas en la que se advierte el influjo de los compositores alemanes contemporáneos suyos, como también el de las cantatas de Pachelbel, Böhm y Büxtehude. Son pues cantatas en estilo antiguo, cuyos libretos se basan casi exclusivamente en textos bíblicos y en estrofas de coral.

En 1708, en Weimar, es contratado como organista y seis años más tarde como Maestro de Conciertos. En esta ultima etapa, tuvo el encargo de componer y hacer ejecutar mensualmente una cantata. Su nuevo patrono, el duque Guillermo Ernesto, es un luterano ferviente, para quien la música constituye el instrumento ideal para glorificar al Señor. No podía pues hallar Bach un medio más propicio que el de aquella corte para realizar su proyecto de "una música de iglesia regulada para el mejor servicio de Dios", como lo expresa en su carta de dimisión al Consejo de Mühlhausen. Se diría que el apoyo del duque era todo lo que necesitaba para desplegar su genio.

1713 - Cantata "Los corderos se salvarán por la gracia", BWV 208 -  Aria: Schafe konnen sicher weiden

http://www.epdlp.com/compclasico.php?id=948

Cantata "Los corderos se salvarán por la gracia", BWV 208, 1713



1723 - Cantata "Jesús alegría de los hombres", BWV 147 -  Coro 

http://www.epdlp.com/compclasico.php?id=948

Cantata "Jesús alegría de los hombres", BWV 147, 1723



1726 - Cantata "Estoy contento de mi suerte", BWV 204 -  Die Schatzbarkeit Der Weiten Erden

http://www.epdlp.com/compclasico.php?id=948

Cantata "Estoy contento de mi suerte", BWV 204, 1726



1747 -  Cantata "El despertar de los sueños", BWV 645 (arr. BWV 140)

http://www.epdlp.com/compclasico.php?id=948

Cantata "El despertar de los sueños", BWV 645 (arr. BWV 140), 1747



Bach se trasladó a Leipzig en 1723 y allí permaneció el resto de sus días. Su cargo de director musical y jefe de coro en la iglesia de Santo Tomás y en la escuela eclesiástica de Leipzig no le satisfacía por diversas razones: tenía disputas continuas con los miembros del consejo municipal, y ni ellos ni el pueblo apreciaban su talento musical. Lo veían como a un anciano estirado que se aferraba a formas obsoletas de música. A pesar de ello, las 202 cantatas que nos han quedado de las 295 que compuso en Leipzig todavía se siguen escuchando, mientras que música que entonces parecía novedosa ha quedado en el olvido. La mayoría de las cantatas se inician con una sección de coro y orquesta, a ella sigue una alternancia de recitativos y arias para voces solistas y acompañamiento, y concluyen con un coral basado en un simple himno luterano La música está siempre muy ligada al texto, y lo ennoblece con su expresividad e intensidad espiritual. Entre estas obras destacan la Cantata de la Ascensión y el Oratorio de Navidad, formado este último por seis cantatas.


1-http://www.epdlp.com/compclasico.php?id=948

EL PODER DE LA PALABRA EXCELENTE

2-http://www.cantatasdebach.com/intro.html

LAS CANTATAS DE BACH . Julio Sánchez Reyes EXCELENTE

Julio Sánchez Reyes nació en Bogotá, Colombia, el 15 de marzo de 1930. Hizo sus estudios musicales en su ciudad natal y luego en París durante 3 años de donde regreso a los 25. Desde 1956 empezó a colaborar en la Radiodifusora Nacional de Colombia como libretista, programador y en dos ocasiones como director de la Emisora. Durante sus 45 años de vida profesional ha escrito cerca de 2.000 libretos sobre vida y obra de compositores y otros aspectos de la historia de la música clásica. En l985 escribió el libro "Bach, Schutz, Handel y Berg -- Aniversario de cuatro músicos germanos" editado por Colcultura. Trabajó durante 11 años en la Emisora HJUT de la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá como libretista, programador y asesor musical. Allí elaboró el ciclo completo de las Cantatas de Juan Sebastián Bach, su obra cumbre.


 








CANTATAS EN CASTELLANO
Y SU CORRESPONDENCIA EN
ALEMÁN .



(1) Cuan hermosa brilla la estrella matutina
(2) Oh Dios, dirige desde el cielo tu mirada
(3) Señor, cuanto dolor aflige mi alma
(4) Cristo yace en los lazos de la muerte
(5) Hacia dónnde he de huir
(6) Permanece con nosotros
(7) A las aguas del Jord‡n llega Cristo Nuestro Señor
(8) Cuando morir, amado Señor
(9) La salvación nos ha llegado
(10) Mi alma alaba al Señor
(11) Alabad a Dios en sus reinos
(12) Llorar, lamentarse
(13) Mis suspiros, mis lágrimas
(14) Si en este tiempo no estuviera Dios con nosotros
(16) Te alabamos, Señor
(17) El que rinde alabanza me honrará
(18) Cuando caen del cielo la lluvia y la nieve
(19) Comenzar una batalla
(20) Eternidad, terrible palabra
(21) Estaba mi alma llena de tristeza
(22) Jesús reunió a los doce apóstoles
(23) Tu, Dios verdadero e hijo de David
(24) Un alma sincera
(25) No hay nada sano en mi cuerpo
(26) Oh, cu‡n ef"mera, cu‡n vana
(27) Quien sabe cuan cercano está mi fin
(28) Canto de agradecimiento al Señor por el a–o concluido
(29) Te damos gracias, oh Dios
(30) Alégrate, multitud liberada
(31) Los cielos rien, la tierra se regocija
(32) Amado Jesús, objeto de mis deseos
(33) Sólo en ti, Jesucristo, reside mi esperanza
(34) Oh fuerza eterna, oh fuente de amor
(35) Se turbará el espíritu y el alma
(36) Elevaos con alegría hacia los astros
(37) El que creyere y fuere bautizado
(38) De lo profundo a ti clamo
(39) Comparte tu pan con el hambriento
(40) Por ello nos fue enviado el Hijo de Dios
(41) Jesús, te alabamos
(42) Al atardecer de aquel mismo día
(43) Ascendí a Dios con júbilo
(44) Os expulsarán de las sinagogas
(45) El te ha dicho dónde está el bien
(46) Contemplad si hay un dolor como el mio
(47) Porque el que se enaltce será humillado
(48) Quién me librará de este cuerpo de muerte?
(49) Voy y te busco con fervor
(50) Ahora son de Cristo la salvación y el poder
(51) Alabad a Dios en toda la creación
(52) No confío en tí, mundo mendaz
(54) Resiste al pecado
(55) Débil alma, esclava del pecado
(56) Llevar con alegría el peso de la cruz
(57) Bienaventurado el hombre
(58) Ah Señor, cuanto dolor aflige mi alma
(59) Quien me ame guardará mi palabra
(60) Eternidad, terrible palabra
(61) Ven, Salvador de los gentiles
(62) Ven, Salvador de los gentiles
(63) Cristianos, grabad este día
(64) Mirad, de cuánto amor nos colma el Padre
(65) Vendrán todos los de Sab‡
(66) Que los corazones se regocijen
(67) Recordad a Jesucristo
(68) As" am— Dios al mundo
(69) Bendice, alma mía, a Jehová
(70) Vigilad, orad
(71) Dios es mi rey
(72) Que siempre sea según la voluntad de Dios
(73) Señor, hágase tu voluntad
(74) Quien me ame guardará mi palabra
(75) Los pobres serán recompensados
(76) Los cielos proclaman la gloria de Dios
(77) Amarás al Señor tu Dios
(78) Jesús, tu que redimiste mi alma
(79) El Señor es sol y escudo
(80) Una firme fortaleza
(81) Si Jesús duerme, qué puedo esperar?
(82) Tengo suficiente
(83) Venturoso tiempo de la nueva alianza
(84) Estoy satisfecho de mi suerte
(85) Soy el Buen Pastor
(86) En verdad os digo
(87) Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre
(88) He aquí que yo envío muchos pescadores
(89) Cómo podré abandonarte, oh Efraín
(90) Os espera un fin terrible
(91) Alabado seas, Jesucristo
(92) A Dios encomiendo mi corazón y mi espíritu
(93) Si eliges a Dios como tu guía
(94) Qué me importa el mundo
(95) Cristo, por quien yo vivo
(96) Jesús, unigénito de Dios
(97) Con todos mis actos
(98) Lo que Dios hace bien hecho está
(99) Lo que Dios hace bien hecho está
(100) Lo que Dios hace bien hecho está
(101) Aparta de nosotros, Señor, el severo castigo
(102) Señor, tus ojos miran hacia la fe
(103) Llorareis y lamentareis
(104) Oh pastor de Israel, escucha
(105) Señor, no juzgues a tu siervo
(106) Actus tragicus
(107) Por qué te has de afligir?
(108) Os conviene que me vaya
(109) Creo, Señor, sana mi incredulidad
(110) Nuestra palabra se llenará de alegría
(111) Que la voluntad de Dios se cumpla siempre
(112) El Señor es mi fiel pastor
(113) Señor Jesucristo, fuente de gracia
(114) Armaos de valor, cristianos
(115) Prepárate, alma mía
(116) Señor Jesucristo, príncipe de la paz
(117) Alabanza y gloria al bien supremo
(118) Jesucristo, luz de vida
(119) Jerusalén, alaba al Señor
(120) Dios, te alabamos en la quietud
(121) Hemos de alabar a Cristo
(122) El Niño recién nacido
(123) Amado Emanuel, príncipe de los que viven en la fe
(124) No dejar a mi Jesús
(125) En paz y con alegría emprendo el viaje
(126) Consérvanos, Señor, en tu palabra
(127) Jesucristo, Dios y hombre verdadero
(128) Únicamente a la ascensión de Cristo
(129) Alabado sea el Señor, mi Dios
(130) Señor Dios, todos te alabamos
(131) De lo profundo, Señor, a tí clamo
(132) Preparad los caminos
(133) Me regocijo en tí
(134) Sabe el corazón que Jesús vive
(135) Señor, ten piedad de este pecador
(136) Examíname, Oh Dios, y conoce mi corazón
(137) Alaba al Señor, rey poderoso
(138) Por qué se aflige mi corazón
(139) Feliz aquel que en Dios confía
(140) Despertad, una voz os llama
(143) Alaba, alma mía, al Señor
(144) Toma lo que es tuyo y vete
(145) Vivo, corazón mío, para tu alegría
(146) Es preciso que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios
(147) El corazón, la palabra, los actos y la vida
(148) Dad al Señor la honra debida a su nombre
(149) Voz de júbilo y de salvación
(150) De ti, Señor, tiene sed mi alma
(151) Ya viene Jesús, mi dulce consuelo
(152) Caminad por los senderos de la fe
(153) Mira, amado Dios, como mis enemigos
(154) He perdido a mi amado Jesús
(155) Ah, Dios, cuán largo es mi camino?
(156) Ya tengo un pie en la tumba
(157) No te dajaré, si no me bendices
(158) Paz a Vosotros
(159) Mirad, subimos a Jerusalén
(161) Ven, dulce hora de la muerte
(162) Ahora me dirijo a la boda
(163) A cada cual lo suyo
(164) Vosotros que os decís discípulos de Cristo
(165) Santa fuente bautismal
(166) À dónde vas?
(167) Hombres, proclamad el amor de Dios
(168) Da cuenta de tu deuda. Palabra de trueno
(169) Que sólo Dios posea mi corazón
(170) Delicioso descanso, amado deseo del alma
(171) Dios, tu gloria es como tu nombre
(172) Canciones, sonad
(173) Carne y sangre enaltecidos
(174) Amo al Altísimo con devoción profunda
(175) Llama a sus ovejas por sus nombres
(176) Porfiado y temeroso es el corazón del hombre
(177) Clamo a tí, Señor Jesucristo
(178) Si Dios Nuestro Señor no está con nosotros
(179) Cuídate de que tu temor de Dios no sea hipocresía
(180) Ad—rnate, alma, con alegría
(181) Gentes ligeras, inconstantes
(182) Seas bienvenido, Rey del cielo
(183) Os expulsarán de las sinagogas
(184) Deseada luz de alegría
(185) Misericordioso corazón del amor eterno
(186) No se conturbe mi corzón
(187) Esperamos todos en tí
(188) He puesto mi fe
(189) Mi alma honra y alaba
(190) Cantad al Señor un nuevo cántico
(191) Gloria in excelsis Deo
(192) Demos gracias al Creador
(193) Vosotras, puertas de Sión
(194) Fiesta de alegría deseada con ardor
(195) La luz fue sembrada para el justo
(196) El Señor se acuerda de nosotros y nos bendice
(197) Dios es mi esperanza
(198) Oda fúnebre
(199) Mi corazón se anega en sangre
(200) Reconocer su nombre
(201) Febo y Pan
(202) Aléjaos, tristes sombras (Cantata de bodas)
(203) Amore traditore
(204) Estoy contento de mi suerte
(205) Eolo sosegado
(206) Fluid ondas bulliciosas
(207) Elevaos, sonidos brillantes de las festivas trompetas
(208) Cantata de caza
(209) Non sa che sia dolore
(210) Oh día seductor del anhelado tiempo
(211) Cantata del café
(212) Tenemos un nuevo soberano (Cantata campesina)
(213) Hércules en la encrucijada
(214) Resonad trompetas, sonad timbales
(215) Alaba tu fortuna, bienaventurada Sajonia

(1) Wie schšn leuchtet der Morgenstern
(2) Ach Gott, vom Himmel sich darein
(3) Ach Gott, wie manches Herzeleid I
(4) Christ lag in Todesbanden
(5) Wo soll ich fliehen hin
(6) Bleib bei uns, denn es will Abend werden
(7) Christ unser Herr zum Jordan kam
(8) Liebster Gott, wenn werd ich sterben?
(9) Es ist das Heil uns kommen her
(10) Meine Seel erhebt den Herren
(11) ÒLobet Gott in seinen Reichen" o "Himmelfahrtsoratorium"
(12) Weinen, Klagen, Sorgen, Zagen
(13) Meine Seufzer, meine TrŠnen
(14) WŠr Gott nicht mit uns diese Zeit
(16) Herr Gott, dich loben wir
(17) Wer Dank opfert, der preiset mich
(18) Gleichwie der Regen und Schnee vom Himmel fŠllt
(19) Es erhub sich ein Streit
(20) O Ewigkeit, du Donnerwort I
(21) Ich hatte viel BekŸmmernis
(22) Jesus nahm zu sich die Zwšlfe
(23) Du wahrer Gott und Davids Sohn
(24) Ein ungefŠrbt GemŸte
(25) Es ist nichts Gesundes an meinem Leibe
(26) Ach wie flŸchtig, ach wie nichtig
(27) Wer wei§, wie nahe mir mein Ende?
(28) Gottlob! nun geht das Jahr zu Ende
(29) Wir danken dir, Gott, wir danken dir
(30) Freue dich, erlšste Schar
(31) Der Himmel lacht! die Erde jubilieret
(32) Liebster Jesu, mein Verlangen
(33) Allein zu dir, Herr Jesu Christ
(34) O ewiges Feuer, o Ursprung der Liebe
(35) Geist und Seele wird verwirret
(36) Schwingt freudig euch empor
(37) Wer da glŠubet und getauft wird
(38) Aus tiefer Not schrei ich zu dir
(39) Brich dem Hungrigen dein Brot
(40) Dazu ist erschienen der Sohn Gottes
(41) Jesu, nun sei gepreiset
(42) Am Abend aber desselbigen Sabbats
(43) Gott fŠhret auf mit Jauchzen
(44) Sie werden euch in den Bann tun I
(45) Es ist dir gesagt, Mensch, was gut ist
(46) Schauet doch und sehet, ob irgendein Schmerz sei
(47) Wer sich selbst erhšhet, der soll erniedriget werden
(48) Ich elender Mensch, wer wird mich erlšsen
(49) Ich geh und suche mit Verlangen
(50) Nun ist das Heil und die Kraft
(51) Jauchzet Gott in allen Landen!
(52) Falsche Welt, dir trau ich nicht!
(54) Widerstehe doch der SŸnde
(55) Ich armer Mensch, ich SŸndenknecht
(56) Ich will den Kreuzstab gerne tragen
(57) Selig ist der Mann
(58) Ach Gott, wie manches Herzeleid II
(59) Wer mich liebet, der wird mein Wort halten I
(60) O Ewigkeit, du Donnerwort II
(61) Nun komm, der Heiden Heiland I
(62) Nun komm, der Heiden Heiland II
(63) Christen, Štzet diesen Tag
(64) Sehet, welch eine Liebe hat uns der Vater erzeiget
(65) Sie werden aus Saba alle kommen
(66) Erfreut euch, ihr Herzen
(67) Halt im GedŠchtnis Jesum Christ
(68) Also hat Gott die Welt geliebt
(69) Lobe den Herrn, meine Seele
(70) Wachet! betet! betet! wachet!
(71) Gott ist mein Kšnig
(72) Alles nur nach Gottes Willen
(73) Herr, wie du willt, so schick's mit mir
(74) Wer mich liebet, der wird mein Wort halten II
(75) Die Elenden sollen essen
(76) Die Himmel erzŠhlen die Ehre Gottes
(77) Du sollt Gott, deinen Herren, lieben
(78) Jesu, der du meine Seele
(79) Gott der Herr ist Sonn und Schild
(80) Ein feste Burg ist unser Gott
(81) Jesus schlŠft, was soll ich hoffen?
(82) Ich habe genug
(83) Erfreute Zeit im neuen Bunde
(84) Ich bin vergnŸgt mit meinem GlŸcke
(85) Ich bin ein guter Hirt
(86) Wahrlich, wahrlich, ich sage euch
(87) Bisher habt ihr nichts gebeten in meinem Namen
(88) Siehe, ich will viel Fischer aussenden
(89) Was soll ich aus dir machen, Ephraim
(90) Es rei§et euch ein schrecklich Ende
(91) Gelobet seist du, Jesu Christ
(92) Ich habe in Gottes Herz und Sinn
(93) Wer nur den lieben Gott lŠ§t walten
(94) Was frag ich nach der Welt
(95) Christus, der ist mein Leben
(96) Herr Christ, der einge Gottessohn
(97) In allem meinen Taten
(98) Was Gott tut, das ist wohlgetan I
(99) Was Gott tut, das ist wohlgetan II
(100) Was Gott tut, das ist wohlgetan III
(101) Nimm von uns Herr, du treuer Gott
(102) Herr, deine Augen sehen nach dem Glauben!
(103) Ihr werdet weinen und heulen
(104) Du Hirte Israel, hšre
(105) Herr, gehe nicht ins Gericht mit deinem Knecht
(106) Gottes Zeit ist die allerbeste Zeit
(107) Was willst du dich betrŸben
(108) Es ist euch gut, da§ ich hingehe
(109) Ich glaube, lieber Herr, hilf meinem Unglauben!
(110) Unser Mund sei voll Lachens
(111) Was mein Gott will, das g'scheh allzeit
(112) Der Herr ist mein getreuer Hirt
(113) Herr Jesu Christ, du hšchstes Gut
(114) Ach, lieben Christen, seid getrost
(115) Mache dich, mein Geist, bereit
(116) Du FriedefŸrst, Herr Jesu Christ
(117) Sei Lob und Ehr dem hšchsten Gut
(118) O Jesu Christ, meins Lebens Licht
(119) Preise, Jerusalem, den Herrn
(120) Gott, man lobet dich in der Stille
(121) Christum wir sollen loben schon
(122) Das neugeborne Kindelein
(123) Liebster Immanuel, Herzog der Frommen
(124) Meinen Jesum la§ ich nicht
(125) Mit Fried und Freud ich fahr dahin
(126) Erhalt uns, Herr, bei deinem Wort
(127) Herr Jesu Christ, wahr' Mensch und Gott
(128) Auf Christi Himmelfahrt allein
(129) Gelobet sei der Herr, mein Gott
(130) Herr Gott, dich loben alle wir
(131) Aus der Tiefen rufe ich, Herr, zu dir
(132) Bereitet die Wege, bereitet die Bahn!
(133) Ich freue mich in dir
(134) Ein Herz, das seinen Jesum lebend wei
(135) Ach Herr, mich armen SŸnder
(136) Erforsche mich, Gott, und erfahre mein Herz
(137) Lobe den Herren, den mŠchtigen Kšnig der Ehren
(138) Warum betrŸbst du dich, mein Herz?
(139) Wohl dem, der sich auf seinen Gott
(140) Wachet auf, ruft uns die Stimme
(143) Lobe den Herrn, meine Seele II
(144) Nimm, was dein ist, und gehe hin
(145) Ich lebe, mein Herze, zu deinem Ergštzen
(146) Wir mŸssen durch viel TrŸbsal in das Reich Gottes eingehen
(147) Herz und Mund und Tat und Leben
(148) Bringet dem Herrn Ehre seines Namens
(149) Man singet mit Freuden vom Sieg in den HŸtten der Gerechten
(150) Nach dir, Herr, verlanget mich
(151) SŸ§er Trost, mein Jesus kšmmt
(152) Tritt auf die Glaubensbahn
(153) Schau, lieber Gott, wie meine Feind
(154) Mein liebster Jesus ist verloren
(155) Mein Gott, wie lang, ach lange?
(156) Ich steh mit einem Fu§ im Grabe
(157) Ich lasse dich nicht, du segnest mich denn!
(158) Der Friede sei mit dir
(159) Sehet! Wir gehn hinauf gen Jerusalem
(161) Komm, du s٤e Todesstunde
(162) Ach! ich sehe, itzt, da ich zur Hochzeit gehe
(163) Nur jedem das Seine!
(164) Ihr, die ihr euch von Christo nennet
(165) O heilges Geist- und Wasserbad
(166) Wo gehest du hin?
(167) Ihr Menschen, rŸhmet Gottes Liebe
(168) Tue Rechnung! Donnerwort
(169) Gott soll allein mein Herze haben
(170) VergnŸgte Ruh, beliebte Seelenlust
(171) Gott, wie dein Name, so ist auch dein Ruhm
(172) Erschallet, ihr Lieder, erklinget, ihr Saiten!
(173) Erhšhtes Fleisch und Blut
(174) Ich liebe den Hšchsten von ganzem GemŸte
(175) Er rufet seinen Schafen mit Namen
(176) Es ist ein trotzig und verzagt Ding
(177) Ich ruf zu dir, Herr Jesu Christ
(178) Wo Gott der Herr nicht bei uns hŠlt
(179) Siehe zu, da§ deine Gottesfurcht nicht Heuchelei sei
(180) SchmŸcke dich, o liebe Seele
(181) Leichtgesinnte Flattergeister
(182) Himmelskšnig, sei willkommen
(183) Sie werden euch in den Bann tun II
(184) ErwŸnschtes Freudenlicht
(185) Barmherziges Herze der ewigen Liebe
(186) €rgre dich, o Seele, nicht
(187) Es wartet alles auf dich
(188) Ich habe meine Zuversicht
(189) Meine Seele rŸhmt und preist
(190) Singet dem Herrn ein neues Liedncomplete
(191) Gloria in excelsis Deo
(192) Nun danket alle Gottncomplete
(193) Ihr Tore zu Zionncomplete
(194) HšchsterwŸnschtes Freudenfest
(195) Dem Gerechten mu§ das Licht immer wieder aufgehen
(196) Der Herr denket an uns
(197) Gott ist unsre Zuversicht
(198) La§, FŸrstin, la§ noch einen Strahl
(199) Mein Herze schwimmt im Blut
(200) Bekennen will ich seinen Namenncomplete
(201) Geschwinde, ihr wirbelnden Winde
(202) Weichet nur, betrŸbte Schatten
(203) Amore traditore
(204) Ich bin in mir vergnŸgt
(205) Zerrei§et, zersprenget, zertrŸmmert die Gruft
(206) Schleicht, spielende Wellen, und murmelt gelinde!
(207) Auf, schmetternde Tšne der muntern Trompeten
(208) Was mir behagt, ist nur die muntre Jagd!
(209) Non sa che sia dolore
(210) O holder Tag, erwŸnschte Zeit
(211) Schweigt stille, plaudert nicht
(212) Mer hahn en neue Oberkeet
(213) La§t uns sorgen, la§t uns wachen
(214) Tšnet, ihr Pauken! Erschallet, Trompeten!
(215) Preise dein GlŸcke, gesegnetes Sachsen

J. S. BACH . MUERTO , SIGUE HABLANDO . / PALOMA SOCÍAS CASQUERO .

Por IGNACIOAL - 31 de Octubre, 2009, 20:53, Categoría: JOHANN SEBASTIÁN BACH .

JOHANN SEBASTIAN BACH.
"Muerto, sigue hablando"

Por Paloma Socías Casquero. Profesora de piano del Conservatorio Superior de Málaga (España).

 
Johann Sebastian Bach

En el 2.000 celebramos el 250 aniversario de la muerte de Bach, acaecida el 28 de julio de 1750 en Leipzig (Alemania). Había nacido 65 años antes en Eisenach, en el seno de una familia de músicos numerosa, con un arraigado sentimiento de clan que les hacía defenderse con pasión, visitarse con frecuencia para compartir su música y hasta concertar los matrimonios, en lo posible, dentro de la familia. Una vez al año por lo menos se reunían todos los Bach para hacer música juntos. Empezaban por ejecutar un coral y se divertían improvisando y armonizando melodías divertidas y cantándolas a varias voces.

Este amor a la familia es una de las características más importantes de su biografía. Su profundo sentimiento religioso, el indudable virtuosismo en la interpretación, su incansable capacidad creadora en la composición y su carácter humilde a pesar de su grandeza, son, sin lugar a dudas, otros aspectos de este genio que iremos comentando.

El primer músico de la familia Bach se remonta al siglo XVI: un panadero y molinero llamado Vitus Bach (tatarabuelo de Johann Sebastian), que amenizaba sus horas de trabajo en el molino tocando una bandurria. Consultando el árbol genealógico de Bach se encuentran a lo largo de cinco generaciones cincuenta miembros de la familia que fueron músicos. Su padre, Johann Ambrosius, tocaba el violín y dio las primeras lecciones de éste a su hijo, y fue músico y organista de la Corte de Eisenach. De su tío Johann Christoph, compositor, aprendió a tocar y a amar el órgano.

Al año siguiente de morir su madre, cuando contaba con diez años, murió su padre, por lo que Johann Sebastian se traslada a vivir a Ohrdruf con su hermano Johann Christoph, quien se hizo cargo de su educación y lo inició en el clavecín, órgano y composición, y lo matriculó en el Instituto (donde estudió latín, griego y teología luterana) terminando los estudios dos años antes de lo que entonces se consideraba la edad normal. Tenía un don natural para tocar instrumentos, y de muy joven ya tocaba violín, viola, espineta, clavicordio, címbalo, viola pomposa (instrumento de cinco cuerdas, intermedio entre el violín y el violoncello, que él mismo inventó con diecisiete años) y, sobre todo, el órgano, su instrumento favorito. Por tener una bellísima voz de tiple fue admitido en el coro de la iglesia de Ohrdruf, cobrando por ello y ayudando económicamente a su hermano.

Creció en un ambiente muy religioso (luterano), en parte porque en Eisenach había estudiado y predicado el reformador Martín Lutero. Su talante religioso fue una constante en su vida y en su obra. Después de haber ocupado importantes cargos en Arnstadt, Mülhausen, Weimar y Cöthen, la plenitud de su carrera la alcanza en Leipzig, en la que fue nombrado en 1723 Cantor de la escuela de Santo Tomás, plaza más propicia para dedicarse a la composición de la música sagrada. El cargo de Cantor incluía, además, la enseñanza de música, latín y teología a los alumnos, la interpretación de motetes y cantatas en las celebraciones religiosas y el mantenimientos de los órganos de varias iglesias.

En Weimar se casó con su prima María Bárbara, con la que tuvo siete hijos. A la muerte de su esposa contrajo segundas nupcias con la soprano Ana Magdalena Wüllken, quince años menor que él, de cuyo matrimonio nacieron trece hijos. De sus veinte hijos, la mitad de los cuales murieron a edad temprana, siguieron su carrera musical tan sólo cinco, tres de su primer matrimonio (Wilhelm Friedmann, Karl Philipp Emanuel y Johann Gottfried Bernhard) y dos de su segundo (Johann Chistoph Friedrich y Johann Christian) pero todos sabían leer música, y Bach aseguraba con orgullo que todos sus hijos eran músicos de nacimiento. Lo primero que oían eran música, y los primero que veían eran instrumentos, pues cada vez había más, ya que a Bach le gustaban todos y nunca tenía bastantes (cuando murió tenía cinco clavecines y clavicordios, dos laúdes-clavecines, una espineta, dos violines, tres violas, dos violoncellos, una viola bajo, una viola da gamba y un laúd).

A medida que los hijos más pequeños iban creciendo, se unían a Johann Sebastian y a sus hermanos mayores en la interpretación instrumental, reuniéndose a menudo en su casa para tocar. A ellos se unía Ana Magdalena, a la que animaban a cantar.

Como profesor nada le hacía perder la paciencia con un alumno, salvo la falta de atención y la indiferencia. Era entusiasta, paciente especialmente con los perezosos, infatigable, y a sus ojos y oidos no se escapaba la menor falta ni toleraba la menor distracción. En algunos casos estallaba su carácter impetuoso y su mal genio, y cuenta su mujer en su Pequeña Crónica que en una ocasión le vió arrancarse la peluca y tirársela a la cabeza de un alumno llamándole "estafador del piano", pues no toleraba trampas de ninguna clase y éste había intentado producir un efecto deslumbrante sin base sólida para ello.

Cuando daba clases lo primero que hacía era instruir al alumno sobre la colocación de la mano y el movimiento de los dedos. Fue Bach el que inventó el método natural de cruzar el pulgar por debajo de los demás dedos, pues hasta entonces los pocos que lo usaban lo hacían por encima, lo que daba una impresión de torpeza. También fue él el primero que empleó todos los dedos para ejecutar trinos y adornos. No permitía a sus alumnos que pasasen a tocar nada sin estar fuertes en estos ejercicios, y por ello les escribió pequeñas piezas para que tuvieran ligereza en los dedos. Cuenta Ana Magdalena Bach que cuando su marido veía que un alumno tenía dificultad con una obra, componía sobre la marcha una pequeña invención que contenía dicha dificultad en la forma más agradable para resolverla. Para su hijo Friedmann escribió muchas de las Invenciones a dos y tres voces.

Sus alumnos vivían con él en su casa, a veces varios años, aprendiendo no sólo de su música sino de la grandeza de su persona. No sólo era hospitalario con sus discípulos; también numerosos músicos y grandes personalidades de la aristocracia iban a visitarle, y las puertas de su casa estaban siempre abiertas y su mesa preparada.

A pesar de ser un virtuoso del órgano y otros instrumentos, poseía una mezcla de grandeza y humildad que le llevaba a decirles a los alumnos que estudiando con constancia y dedicación, cualquiera podría llegar a tocar como él. "Todo consiste en poner el dedo convenientemente en la nota apropiada y en el momento preciso, lo demás lo hace el órgano". Sus manos eran grandes, muy anchas y de un alcance extraordinario en el teclado del clavicordio (abarcaba con la izquierda doce teclas y tocaba a la vez con los tres dedos centrales notas rápidas). Con la mayor naturalidad podía ejecutar trinos con cualquiera de los dedos de ambas manos y simultáneamente tocar los más complicados contrapuntos. Todo le parecía fácil, sin embargo, no sentía orgullo por su talento, pues lo consideraba como si no le perteneciera.

Nunca estaba ocioso; decía que el tiempo era uno de los grandes dones otorgados por Dios y que había que aprovecharlo al máximo. De ahí su infatigable dedicación como intérprete, compositor y maestro. Su tiempo de ocio lo dedicaba a su mujer y a sus hijos y a la lectura de libros de Teología escritos en latín.

 

Era serio, tranquilo, hablaba poco y sólo con los que le daban confianza. Su robustez. su altura y la expresión de su rostro le conferían un aspecto majestuoso e impresionante.

En su época, Johann Sebastian Bach fue reconocido como uno de los mejores músicos de Europa. El virtuosismo de sus interpretaciones y la majestuosidad de sus composiciones no tenían competidor. Sólo Haendel (a quien, a pesar de haber nacido en el mismo año en la misma región, no llegó a conocer aun después de varios intentos) tenía una fama comparable. Esta superioridad sobre sus semejantes se concreta, por ejemplo, en su remuneración: Bach siempre disfrutó de sueldos mucho mayores que los de sus coetáneos, y lo curioso es que nunca encontró dificultades ante sus elevadas pretensiones, lo que prueba la estima en que se le tenía. Así, como organista de Mülhausen pedía 85 gulden más los bienes en especie (trigo, leña, etc), mientras que a su antecesor le daban 66, y cuando un año después dejó el puesto, su sucesor volvió a cobrar 66. Lo mismo le había sucedido cuando pidió permiso para ir a Lübeck dejando a su primo de sustituto: éste solo cobró 40 gulden, menos de la mitad que Bach.

Pero su carácter modesto le impidió mayor gloria en vida, y su grandeza le hizo ser blanco de críticas y enemistades. En Leipzig, tuvo que padecer mucho por la envidia de cierta personas y por las innumerables discusiones que tuvo que sostener de palabra y por escrito. Aunque generalmente no solía hacer caso de esas cosas, las mentiras que sobre él se decían le irritaron tanto que rogó a un amigo que contestase por él públicamente en la prensa, pues no tenía ni tiempo ni ganas de separarse de su música para hacerlo personalmente.

Sin embargo, a medida que avanzaban los años, Bach se iba quedando solo musicalmente hablando. Durante los dos últimos decenios de su vida el gusto musical había comenzado a experimentar profundos cambios, a los que él se mostró insensible, manteniéndose fiel a sí mismo, y aunque se daba cuenta no quiso cambiar. En cierta ocasión le dijo a su mujer: "Como escribo para placer mío, no puedo enfadarme porque mi arte no guste a todos". Las preferencias del público se inclinaban por las composiciones de sus hijos Friedemann y K.P. Emanuel. Cuando Ana Magdalena Bach escribió su Pequeña Crónica en 1758 (ocho años tras la muerte del músico), la música de Bach estaba ya prácticamente olvidada. Fue gracias a Mendelsohnn, quien en 1829 con la dirección de la Pasión Según San Mateo, provocó el resurgimiento esplendoroso de la obra de Bach.

Es momento de recomendar la lectura de la obra citada de Ana Magdalena, una biografía que, aunque pueda adolecer de falta de objetividad, rezuma el profundo amor que la soprano sentía por su marido. "Pobre como soy y olvidada, y viviendo de las limosnas de la ciudad de Leipzig, y vieja -ayer cumplí los cincuenta y siete años-...no quisiera dejar de ser lo que soy ahora, si hubiese de comprar la más hermosa y honorable vejez al precio de no haber sido su compañera".

La vejez nubló los ojos grandes del maestro. Su mirada intensa y penetrante, que parecía estar siempre en profunda meditación, se enturbió a causa de una infección ocular que le llevó a la ceguera a pesar de varias intervenciones. Ya ciego y debilitado por los dolorosos tratamientos y las sangrías a las que se vio sometido, no dejaba de trabajar, pues dictaba a su antiguo discípulo y más tarde yerno -Johann Christoph Altkinol- composiciones nuevas o correcciones de algunas corales para órgano. "Cristóbal, trae papel, tengo música en la cabeza ¡Escríbela por mí!". Tras dictarle la última de las Dieciocho corales de Leipzig , "Ante Tu trono me presento", susurró. "Es la última música que compondré en este mundo".

Esperaba con ansia el momento de reunirse con el Señor. Por eso vivió sus últimos días con plena lucidez y una gran paz interior. El mismo día de su muerte llamó a su mujer, y ésta cuenta que, abriendo los ojos, recuperó por un momento la vista, pudiéndola ver a ella, a sus hijos y a su nieto, y que pidió que tocasen algo de música y que interpretaran una canción. Cantando a cuatro voces el coral "Todos los hombres tienen que morir", los compases de su vida llegaron a su fin.

Para mí ha sido muy interesante sumergirme en la vida de este gran músico y espero haber transmitido ese interés. Si en esta ocasión he escrito sobre su vida, dedicaré mi próxima intervención a que conozcáis su magnífica, extensa, y siempre actual obra, cuyo conocimiento es imprescindible para todo aquel que se considere músico. Quisiera cerrar con las palabras de su amantísima mujer quien en su ya citada Pequeña Crónica nos dice: "Los que le amamos podemos pronunciar las palabras divinas: Muerto, sigue hablando. Tengo la profunda convicción de que vivirá mientras viva su música. Ya sé que existen ahora nuevas corrientes musicales y que los jóvenes las siguen, como siguen todo lo nuevo; pero, cuando envejezcan, si son verdaderos músicos, volverán a Juan Sebastián".

http://www.filomusica.com/filo25/paloma.html



TODO BACH .

Por IGNACIOAL - 31 de Octubre, 2009, 11:21, Categoría: JOHANN SEBASTIÁN BACH .



154 Cd´s Disponibles

Todo Bach (154 CD) TELDEC

http://libroslibresmusicalibre.blogspot.com/2008/10/todo-bach-153-cd-teldec.html
LIBROS LIBRES . MÚSICA LIBRE



Registros para las descargas de los 154 CD de la colección más completa de las obras de J.S. Bach, reunidos en 12 volúmenes con los músicos más destacados, entre ellos: Rene Jacobs, Olaf Bär, Albert Hartinger, Anton Scharinger , David Thomas [bass], Donald Bentvelsen, Franz-Josef Selig , Hanns-Friedrich Kunz , Hans-Georg Wimmer , Harry van der Kamp , Hermann Schey , Jacques Villisech , Karl Ridderbusch , Klaus Mertens , Lieuwe Visser , Max Proebstl , Max van Egmond , Michael Schopper , Michel Brodard ,Giovanni Antonini , Gustav Leonhardt , Ton Koopman , Alice Harnoncourt , Robin Gritton.


Volume 1, 15 Discs
Sacred Cantatas Nos. 1-14, 16-47
Harnoncourt/Leonhardt

Volume 2, 15 Discs
Sacred Cantatas Nos. 48-52, 54-69, 69A, 70-99
Harnoncourt/Leonhardt

Volume 3, 15 Discs
Sacred Cantatas Nos. 100-117, 119-140,143-149s
Harnoncourt/Leonhardt

Volume 4, 15 Discs
Sacred Cantatas BWV 150-159, 161-188, 192, 194-199
Harnoncourt/Leonhardt

Volume 5, 11 Discs
Secular Cantatas App. Sacred Cantatas
Koopman, Harnoncourt, Goebel and others


Volume 6, 14 Discs
The Sacred Vocal Works Masses,Magnificat, Passions, Oratorios
Harnoncourt, Koopman, Corboz and others

Volume 7, 7 Discs
The Motets, Chorales & Songs, Kirnberger Chorales, Schemelli Songs, Quodlibet

Volume 8, 16 Discs
The Organ Works; Ton Koopman

Volume 9, 11 Discs
The Keyboard Works (I) The Well-Tempered Clavier, English & French Suites, Partitas etc
Curtis, Ross, Wilson, Ruzickova

Volume 10, 11 Discs
The Keyboard Works (II) Goldberg Variations, Toccatas, Fugues, Italian Concerto, etc
Staier, Barchi, Leonhardt, von Asperen, Baumont, and others


Volume 11, 13 Discs
The Chamber Music Violin Sonatas & Partitas, Flute Sonatas, Works for Lute, Art of Fugue, Musical Offering, etc
Harnoncourt, Pianca, Tachezi, Bruggen, Zehetmair, and others

Volume 12, 10 Discs
The Orchestral Works The Concertos & Orchestral Suite
Il Giardino Armonico, Harnoncourt, Leonhardt



Los archivos mayores de 100 Mb han sido divididos usando HJsplit, pueden descargarse y reintegrarse con la misma aplicación.

Puede bajarse AQUÍ, es pequeña y no requiere instalación.


Hosted on RapidShare (RapidFolder link)

Volumenes 1 al 6

Volumenes 7 al 12

DESCUBIERTA UNA NUEVA OBRA DE BACH

Por IGNACIOAL - 31 de Octubre, 2009, 10:36, Categoría: JOHANN SEBASTIÁN BACH .


DESCUBIERTA UNA NUEVA OBRA DE BACH

Descubierta una obra desconocida de Bach

Unos musicólogos hallaron la composición, para órgano, entre los papeles de un músico del XIX

EFE - Berlín - 15/04/2008

Un musicólogo presenta la fantasía coral de Bach, recién descubierta

Un musicólogo presenta la fantasía coral de Bach, recién descubierta- EFE


Unos musicólogos de la Universidad Martin Luther de Halle-Wittenberg (este de Alemania) han hallado una composición para órgano de Johann Sebastian Bach de la que sólo se conocían hasta ahora los primeros cinco compases. Según comunicó hoy la universidad, se trata de una fantasía en torno al coral de Bach Wo Gott der Herr nicht bei uns hält (Si Dios, el Señor, no se queda con nosotros), una copia realizada por el compositor, organista y cantor de Leipzig Wilhelm Rust (1822-1892).

La noticia en otros webs

Rust fue el editor en 1858 de 26 tomos de la primera obra completa de Bach. La Biblioteca Universitaria de Leipzig había adquirido hace unas semanas parte del legado de Rust en una casa de subastas de esa ciudad germano-oriental.

Los musicólogos Michael Pascholke y Stephan Blaut descubrieron la pieza desconocida de Bach al revisar el legado de Rust. La composición ha sido analizada exhaustivamente por los expertos Hans-Joachim Schulze y Peter Wollny del archivo de Bach en Leipzig, por lo que la Universidad de Halle no tiene duda alguna de que se trata de una obra original del compositor. El músico barroco nació en Eisenach el 21 de marzo de 1685 y murió en Leipzig el 28 de julio de 1750.

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Descubierta/obra/desconocida/Bach/elppgl/20080415elpepucul_8/Tes


El Blog

Calendario

<<   Octubre 2009  >>
LMMiJVSD
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Sindicación

Enlaces

Alojado en
ZoomBlog